
A LOS AMIGOS ON-LINE
La distancia en nuestro chat no existe.
Nos liberamos de la esclavitud del tiempo, confesamos, encantamos y desencantamos.
Sentimos la espumante euforia de la seducción atrapando en nuestro monitor la paloma del amor.
El teclado se siente ¿ustedes lo sienten? ¿vamos a conversar en nuestro lugar?
Apagamos la computadora y los recordamos, vamos a dormir y a veces hasta los soñamos y al despertar sentimos las ganas de conectar.
El paraíso virtual también tiene su manzana, basta un instante para dejar de soñar y la realidad viene, y nos despierta.
Tal vez nos enamoramos del que no debemos... entonces decidimos alejarnos pronto, y huimos. Vienen y van los calmantes mails de amigos, apoyándonos y pidiéndonos que regresemos.
Regresan algunas gaviotas en libre vuelo sabiendo que volarán junto a otras aves sin ir al antiguo nido, donde fueron heridas.
Por amores imposibles, o por agravios inventados, palabras escritas sin sentido o por ningún motivo.
Nuestros verdaderos amigos están en contacto siempre en una ruta interminable donde se crean lazos invisibles.
Sin poder volver al principio del camino, intuyendo y deseando que nunca termine, siempre habrá quienes se irán y desaparecerán como aquellos que, usando otros niks, se ocultarán.
Pero a los amigos que nos respetaron y quisieron, ésos amigos a veces llenos de alegrías o cargados de melancolía, con los cuales desnudamos nuestras almas, reímos y lloramos, los retendremos amorosamente en nuestras mentes ocupando un lugar privilegiado en nuestros corazones.

